En general, los términos "terremoto", "movimiento de tierra", "seísmo" o "sismo" (en inglés "earthquakes" o "quakes") vienen a ser prácticamente sinónimos, si bien en algunas partes del planeta con la palabra "terremoto" se designa específicamente a los seísmos o temblores de tierra de gran magnitud. Para entender por qué se produce un terremoto conviene tener unas breves nociones de la materia Tectónica de Placas, rama dependiente de la Geología. Sus postulados se pueden resumir en estas breves ideas:
La corteza terrestre se compone de diferentes placas tectónicas, cada una de una composición y de un grosor determinado.
La corteza terrestre se compone de diferentes placas tectónicas, cada una de una composición y de un grosor determinado.
El proceso de evolución del planeta sigue su curso y dichas placas s e mueven constantemente, buscando acomodarse.
Los movimientos de las placas son imperceptibles y muy lentos pero cuando dos placas intentan acomodarse en un mismo espacio, chocan y su movimiento natural las lleva a desplazarse una debajo de otra.
Las zonas donde dos placas chocan y se desplazan reciben el nombre de "fallas” y acumulan energía procedente de dicha tensión tectónica, siendo estos puntos los lugares con más probabilidades de originar terremotos.
El punto de la confluencia de placas donde se origina el terremoto se denomina "hipocentro". La proyección de dicho punto sobre la superficie terrestre es denominada "epicentro".
Una erupción volcánica también es susceptible de originar seísmos de diversa consideración. Igualmente, se apunta que ciertas actividades del hombre, como ensayos nucleares o acumulación de agua en presas y represas, podrían originar actividad sísmica.
Las zonas donde dos placas chocan y se desplazan reciben el nombre de "fallas” y acumulan energía procedente de dicha tensión tectónica, siendo estos puntos los lugares con más probabilidades de originar terremotos.
El punto de la confluencia de placas donde se origina el terremoto se denomina "hipocentro". La proyección de dicho punto sobre la superficie terrestre es denominada "epicentro".
Una erupción volcánica también es susceptible de originar seísmos de diversa consideración. Igualmente, se apunta que ciertas actividades del hombre, como ensayos nucleares o acumulación de agua en presas y represas, podrían originar actividad sísmica.
LÍMITES DE PLACAS
Es donde las placas convergen e interaccionan. Existen tres clases:
- Divergente o constructivo: las placas se separan y se alejan unas de otras, por ejemplo, la dorsal meso atlántica, formada por la separación de las placas de Eurasia y Norteamérica y las de África y Sudamérica, o el Gran Valle del Rift.
- Convergente o destructivo: una placa choca con otra, el resultado de esa colisión depende del tipo de litosfera de las placas. Si una placa oceánica colisiona contra una continental, la placa oceánica es empujada debajo formando una zona de subducción. En la superficie se observará una fosa oceánica en el agua y un grupo de montañas en tierra. Si colisionan dos placas continentales se crean extensas cordilleras, como la del Himalaya, resultado del choque entre la placa Indo australiana y la Euroasiática. Si son dos placas oceánicas las que colisionan, se forma un arco de islas, como Japón.
Es donde las placas convergen e interaccionan. Existen tres clases:
- Divergente o constructivo: las placas se separan y se alejan unas de otras, por ejemplo, la dorsal meso atlántica, formada por la separación de las placas de Eurasia y Norteamérica y las de África y Sudamérica, o el Gran Valle del Rift.
- Convergente o destructivo: una placa choca con otra, el resultado de esa colisión depende del tipo de litosfera de las placas. Si una placa oceánica colisiona contra una continental, la placa oceánica es empujada debajo formando una zona de subducción. En la superficie se observará una fosa oceánica en el agua y un grupo de montañas en tierra. Si colisionan dos placas continentales se crean extensas cordilleras, como la del Himalaya, resultado del choque entre la placa Indo australiana y la Euroasiática. Si son dos placas oceánicas las que colisionan, se forma un arco de islas, como Japón.
- Transformante o conservativo: los bordes de las placas se deslizan a lo largo de una falla de transformación. Las placas no se deslizan de forma continua sino que, debido a la fricción, ambas placas acumulan tensión hasta que esa energía acumulada se libera en forma de movimiento de la falla, causando terremotos. Un ejemplo de límite conservativo sería la falla de San Andrés, en el oeste de América del Norte.
TERREMOTOS ESCALAS DE MAGNITUD E INTENSIDAD
La medición de los terremotos se puede hacer siguiendo varias escalas de terremotos, la más conocida de ellas es la escala Richter (escala de magnitud local, ML). Mide la magnitud del terremoto y consta de 9 grados, cada uno de los cuales supone una liberación de energía diez veces superior al grado anterior. Por ejemplo el terremoto de Chile de 1960 tuvo 9,5 grados en la escala Richter, siendo uno de los peores terremotos en la historia. Esta escala fue desarrollada en los años 30 por Charles Richter para medir el tamaño de los seísmos que ocurrían en el sur de California. Pero, a medida que se fueron instalando más sismógrafos en el mundo, se hizo evidente que la escala de Richter sólo era válida para ciertas frecuencias y se desarrollaron nuevas escalas de magnitud, como la magnitud de ondas de cuerpo (Mb) y la magnitud de ondas superficiales (Ms). Aún así, seguían existiendo limitaciones y se desarrolló otra escala, la escala sismológica de magnitud de momento (Mw). Para los terremotos más grandes, esta escala es la que ofrece la estimación más certera de su tamaño. Las escalas de magnitud miden el tamaño del seísmo en la fuente, así que no dependen de dónde se haga la medición.
TERREMOTOS ESCALAS DE MAGNITUD E INTENSIDAD
La medición de los terremotos se puede hacer siguiendo varias escalas de terremotos, la más conocida de ellas es la escala Richter (escala de magnitud local, ML). Mide la magnitud del terremoto y consta de 9 grados, cada uno de los cuales supone una liberación de energía diez veces superior al grado anterior. Por ejemplo el terremoto de Chile de 1960 tuvo 9,5 grados en la escala Richter, siendo uno de los peores terremotos en la historia. Esta escala fue desarrollada en los años 30 por Charles Richter para medir el tamaño de los seísmos que ocurrían en el sur de California. Pero, a medida que se fueron instalando más sismógrafos en el mundo, se hizo evidente que la escala de Richter sólo era válida para ciertas frecuencias y se desarrollaron nuevas escalas de magnitud, como la magnitud de ondas de cuerpo (Mb) y la magnitud de ondas superficiales (Ms). Aún así, seguían existiendo limitaciones y se desarrolló otra escala, la escala sismológica de magnitud de momento (Mw). Para los terremotos más grandes, esta escala es la que ofrece la estimación más certera de su tamaño. Las escalas de magnitud miden el tamaño del seísmo en la fuente, así que no dependen de dónde se haga la medición.
Las escalas de intensidad, como la escala de Mercalli Modificada, mide el daño producido a las estructuras y la sensación percibida por los afectados. Así, la intensidad del seísmo varía según dónde se mida. A veces, para referirse a un mismo sismo se utiliza la máxima intensidad que se ha registrado.
Uno de los mayores problemas para la medición de un terremoto es la dificultad inicial para coordinar los registros obtenidos por sismógrafos ubicados en diferentes puntos, de modo que no es inusual que las informaciones preliminares sean discordantes. Determinar el área total abarcada por el sismo puede tardar varias horas o días de análisis del movimiento mayor y de sus réplicas. La prontitud del diagnóstico es de importancia vital para que los servicios de emergencias puedan trabajar mejor, aunque siempre hay que estar preparado sabiendo qué hacer en caso de terremoto.
A cada terremoto se le asigna un valor de magnitud único, pero la evaluación se realiza, cuando no hay un número suficiente de estaciones de medición, principalmente basada en registros que no fueron realizados en el epicentro sino en puntos cercanos. De allí que se asigne distinto valor a cada localidad o ciudad e interpolando las cifras se consigue ubicar el epicentro. Para entender mejor estos conceptos es necesario comprender qué es un terremoto.
Para que un terremoto sea destructivo, en primer lugar se debe considerar su tamaño, la profundidad del foco (superficial, intermedio o profundo) y su distancia con relación a la ciudad más próxima que pueda ser afectada. Sin embargo, un terremoto en sí no es destructivo. Su potencial dependerá únicamente de factores como el tipo de suelo sobre el cual se ha levantado la ciudad, tipo de construcción, normas de expansión urbana, edad de las construcciones y señalización de seguridad en las viviendas y edificaciones.


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